Tus hijos no son de tu propiedad

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Por David Adrián García

Esta semana se dio a conocer el fallo de la corte respecto al caso de Saraí, una niña  indígena de Chihuahua que fue diagnosticada en abril de 2017 con leucemia linfoblástica aguda, el tipo de cáncer más común en la niñez, y que puede ser fatal en pocos meses si no es tratado a tiempo y correctamente. Los médicos determinaron que la menor debía someterse a quimioterapia y a transfusiones de sangre para resistir la enfermedad y recuperarse. Ante esto, los padres se negaron a que a su hija se le realizaran las transfusiones, pues esto no es permitido por la religión que su familia profesa.

El caso fue atendido por una trabajadora social, que dio aviso a la Subprocuraduría de Protección Auxiliar de Niñas, Niños y Adolescentes de Chihuahua, quienes autorizaron el tratamiento. Sin embargo, en mayo de 2017 un juez otorgó un amparo a la madre de Saraí, quien alegó que tanto los médicos que trataban a su hija como la subprocuraduría la hicieron sentir que por su origen indígena era ignorante y no podía decidir sobre los tratamientos para su hija.

La resolución de la corte indica que el estado debe sustituir la voluntad de los padres y ordenó que se realice el tratamiento del que existen pruebas científicas de efectividad. En el comunicado emitido, la Suprema Corte de Justicia de la Nación expresa que si bien los padres tienen derecho a tomar decisiones libres sobre sus hijos, en el campo de la salud y en el de la educación, estos derechos no pueden poner en riesgo la salud y la vida de los menores. También precisaron que se debe otorgar a los padres un trato digno, incluyente y respetuoso, en lo relativo al tratamiento.

Este caso abre una discusión respecto a las decisiones que los padres toman sobre sus hijos. En los últimos años ha tomado impulso un movimiento anti vacunas, que argumenta que la vacunación supone riesgos para la niñez, y sería la causa del autismo.

Sin embargo, no existen estudios serios que sustentes estas afirmaciones, y por el contrario, sí existen estudios sobre los beneficios de la vacunación, no sólo en individuos, si no en comunidades completas. Si la mayoría de los niños de una comunidad están vacunados, aquellos que no puedan recibir la vacuna por cualquier motivo (falta de acceso, alergias) estarían protegidos por el grupo, ya que los vacunados no se enfermarían y los no vacunados no estarían expuestos a la enfermedad en cuestión. El no vacunar a tus hijos es un riesgo para tu familia pero también para todos los demás.

En otro tema, recordemos que apenas en abril de este año, la SCJN determinó que cuando uno de los padres impida al otro convivir con sus hijos, los jueces pueden modificar la guardia y custodia de los menores, en un caso de alienación parental donde tras el divorcio, una madre del Estado de México impedía que su hija conviviera con su padre. Ante esto, el padre solicitó la guardia y custodia, y tras varios recursos, el asunto llegó a la corte, donde se determinó que el cambio sería lo más apropiado para la niña, quien de esta forma podría convivir con ambos padres.

Este no es un hecho aislado, y la alienación parental constituye una violación a los derechos del niño, pues en muchas ocasiones son utilizados como moneda de cambio en conflictos entre parejas, y esto afecta al desarrollo de los menores.

Es importante entonces reflexionar, si bien los padres tienen el derecho y la obligación de educar a sus hijos, estos no deben afectar al sano desarrollo de los mismos, sea cual sea la causa. Son tus hijos, pero no son de tu propiedad.

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